TV Analógica vs. TV Digital

Hace poco eliminé de mi vida una de las pocas cosas analógicas que quedaban: la televisión. (Antes habían sido eliminados el cassette y el VHS).

Si bien ahora está muy promocionada la TV digital por aire y en algunos países es la única TV que hay en el aire, lo mio es el cable. Hay muchas razones por las que el cable es una mejor opción. Nicholas Negroponte ya lo dijo en su libro Ser Digital. En el cable hay más espacio para que viajen los bits. De hecho no se conoce un límite a la cantidad de bits que pueden viajar por un cable y en caso de que hubiera un límite, siempre podríamos poner más cables. En cambio el aire es finito.

Guía de Programación en Pantalla

Gracias a su mayor capacidad para transmitir bits, la TV digital por cable incorpora algo de lo que también habla Negroponte en ese libro: los bits que describen a otros bits. Es así que el zapping en la TV digital es a través los títulos y descripciones de los programas que se están transmitiendo o que están por empezar. Según prometen, la guía en pantalla tiene la programación de los próximos 3 días. Es un cambio en la forma de ver TV y creo que la única forma de manejarse entre tantas señales.

La guía permite agendar uno o varios programas futuros y cuando llega el momento la TV cambia de canal sola. Se puede buscar en la guía por tema, canal, horario o alfabéticamente. Y si la búsqueda con el control remoto no resulta muy práctica en algún caso, está el buscador online con (se supone) la misma información.

El Contenido es el Rey

El principal motivo para querer la TV Digital es la mayor oferta de canales. Justamente gracias a la digitalización donde antes entraba 1 canal ahora entran algo así como 6 u 8. La TV por cable digital tiene ahora algo así como 158 canales. Básicamente, a los 73 canales del cable analógico se le suman 78 canales más (pueden ser menos según se contraten o no los paquetes opcionales) y 7 radios (Radio Mitre, FM 100, Radio del Plata, Mitre AM 810 Córdoba, Radio Rivadavia, Radio Uno, Radio Disney). Además, 50 canales de música ininterrumpida con un canal por cada género (regetón, jazz, clásico, tango, pop, etc.)

Portales

Hay tres canales llamados portales que son una guía temática para tener un pantallazo de qué hay para ver. Les dejo un ejemplo.

Calidad de la Imagen

Otra ventaja de la digitalización es que la imagen se ve tal como es enviada desde el otro lado del cable. No hay interferencias producidas por un cable deteriorado o en malas condiciones. Con la TV digital se ve perfecto o no se ve nada.

En caso de tener un TV de alta definición, la TV digital es la única forma de acceder a los canales de alta definición.

Precio

Algo así como un 10% más caro. Pienso que no pasará mucho tiempo hasta que el abono digital sea el básico y el básico desaparezca. La diferencia de precio es muy poca y si se ponen en la balanza la cantidad de ventajas, hasta conviene más. Los canales de alta definición y los paquetes opcionales no están incluidos en el servicio digital básico.

TV LCD FullHD Samsung 122% Más Caro Que En EE.UU.

Frávega vende un TV “hecho en Argentina” de 40 pulgadas a $6.599,00
http://www.fravega.com.ar/productos/ver/500217

TV LCD en Frávega

TV LCD en Frávega

El mismo mismo mismo:
http://www.circuitcity.com/applications/SearchTools/item-details.asp?EdpNo=5083357&Sku=S222-4010
en EE.UU. se vende a USD 759,97 ($2.971,48 según valor dólar de hoy a $3,91).

TV LCD en EE.UU.

TV LCD en EE.UU.

La diferencia es de $3.627,52 (122% más).

Garbarino lo tiene al mismo precio que Frávega.

TV LCD en Garbarino

TV LCD en Garbarino

Eso a pesar de que está hecho acá, es decir que supuestamente no paga ni aduana, ni flete, ni impuestos internos y su fabricante no paga impuestos porque está radicado en Tierra del Fuego. Como muy barato en Argentina se puede llegar a conseguir a $6.299,90.

Si en lugar de hacerlo acá lo importaran, ¿cuánto costaría? Aplicarle 20.5% arancel de importación, 17% de impuestos internos y el 21% de IVA da un precio de $5.069,11. Todavía quedan $1.529,89 (30%) para distribuir en la cadena comercial. (Los porcentajes los saqué de acá).

Y hay que tener en cuenta que el precio de EE.UU. es al consumidor final, es decir que si se lo compráramos a un mayorista partiríamos de un precio inferior y las diferencias serían mayores. En Newegg, otra cadena minorista de EE.UU. está al mismo precio.

Si usted piensa comprarse un TV de LCD y casualmente viaja a EE.UU no dude en traerlo desde allá. Aún pagando todo lo que corresponde en la aduana, se ahorra $1.500. Si trae 4 el pasaje se paga solo.

Lost no cometió los errores de The X-Files

La comparación de Lost con The X-Files aparece bastante seguido en comentarios y en los medios. Probablemente una parte del público de Lost haya sido fanático o seguidor de la serie de Mulder y Scully. Se dice que The X-Files fue la serie de los noventa y Lost aparece como el fenómeno televisivo de los años 2000. Ambas series tuvieron enorme repercusión en Internet; en el caso de Lost, se podría decir que la mayoría del público fuera de su país accede a ella a través de videos bajados de la red.

Lost aún no ha terminado, aparentemente lo hará en 2010, pero ya se puede aventurar que más allá de preferencias personales, su final no será decepcionante como el de The X-Files debido a que probablemente aprendieron de los errores que llevaron esa serie a la decadencia de público y de expectativas en sus seguidores.

Los fans de Lost esperan con ansias las respuestas a las preguntas que se van planteando y parte del éxito de la serie es ver cómo se van explicando una a una las cuestiones que parecen desconcertantes o subrenaturales. Cada dato y cada revelación ata un cabo suelto anteriormente. Es una serie que es casi imposible de ver en desorden, la enorme mayoría de los capítulos tienen referencias muy fuertes entre si. Para alcanzar un cierre acorde y que deje conformes a todos los seguidores los guionistas tienen que pensar el final y cómo llegar a él y no es posible imaginarlo si no se sabe si se deben hacer diez o cuarenta capítulos más.

Por otra parte al ser un éxito comercial, los productores querrán perpetuar la serie al infinito al estilo de muchas otras series que llevan más de diez años ininterrumpidos, pero los responsables de Lost negociaron el final en la temporada seis y ya tienen escrito el final, seguramente con explicaciones para todos o casi todos los cabos sueltos hasta hoy.

Esa situación contrasta enormemente con la que vivió The X-Files. Hasta que la novena temporada no fue un fracaso de público no se había decidido que terminaría. Eso hizo que la serie no tuviera nunca un final a la vista y que los guionistas no pudieran planificar hacia el futuro. Sólo debían seguir agregando elementos a la historia para tener qué filmar el año siguiente. La prolongación más allá de la quinta temporada (con la película estrenada entre la quinta y la sexta) obligó a aceptar las condiciones de los actores que querían dedicarse a otras cosas y no seguir haciendo el mismo papel toda la vida. La producción se mudó a Los Angeles y progresivamente los actores principales empezaron a no aparecer en algunos capítulos hasta llegar al extremo que querer continuar la serie sin Mulder y Scully o haciéndolos aparecer esporádicamente.

A diferencia de Lost, donde hay 15 o 20 personajes más o menos habituales y entre ellos hay 10 con más o menos la misma importancia, The X-Files se basaba en dos personajes centrales. Sólo las ganas de seguir la serie y mantener el negocio más allá del contrato de Duchovny y Anderson (hacían de Mulder y Scully) podría justificar la última temporada en la que Mulder casi no aparece nunca (aunque se habla de él todo el tiempo) y Scully aparece en cuentagotas.

Casi todos los cambios en la historia a partir de la octava temporada fueron necesarios no por un curso lógico de la historia sino por cuestiones comerciales, contractuales y de disponibilidad de actores.

Con tantas restricciones y todo un ejército de seguidores esperando respuestas a los misterios que definieron la serie y sus personajes, sumado tal vez a una falta de capacidad o previsión, el final de la serie es casi un mal recuerdo para quienes lo vieron. Muchos prefirieron olvidar los atajos y soluciones mágicas que aún con buena voluntad no satisfacían las expectativas generadas.

No lo culpo a Chris Carter (el creador y productor ejecutivo) ya que comprendo las circunstancias en las que debió trabajar y me consta su capacidad por los primeros seis o siete años de la serie en los que aún con errores logró mantener a la audiencia interesada y fiel.

Me pregunto, a la vista de Lost, qué hubiera salido de su cabeza si en la quinta temporada ya hubiera sabido qué filmaría una película y sólo dos temporadas más y que contaría con los actores. Qué cierre le hubiera dado a la desaparición de la hermana de Mulder, a la conspiración global para ocultar a los extraterrestres entre nosotros y a la relación entre Mulder y Scully. Como no tuvo nada de eso, tal vez agobiado por el fracaso de todos sus otros proyectos televisivos, cometió errores o malas decisiones.

Lost, sus guionistas, lograron tener ese horizonte para sentarse a escribir el final de su historia, con el tiempo suficiente para dejar la menor cantidad de cabos sueltos posible y manteniendo el interés del espectador en cada momento. Esperemos que no lo desperdicien.