Radio y Podcasting

La radio, al igual que los otros medios de comunicación tradicionales (diarios, TV) está reinventándose asimilando la era de Internet. La radio en Internet tiene dos sabores:

  • Radio en vivo
  • Podcasting

La radio en vivo transmitida por Internet no tiene mucho de revolucionario. Hace que una radio sea accesible en cualquier parte del mundo y ya no solo en los pocos kilómetros cuadrados alrededor de su antena. Pero hay algunos detalles que le restan atractivo.

  1. Cuanta más gente escuche una radio, más ancho de banda necesita. Eso hace que las radios limiten la cantidad de oyentes en Internet, que bajen la calidad de audio para que consuma menos ancho de banda por oyente o ambas. Por lo general la calidad del audio es baja, justamente por ese motivo. Hay que balancear tres factores: calidad de audio, cantidad de oyentes simultáneos y costo de ancho de banda. Por lo general se opta por bajar la calidad para tener más oyentes simultáneos con el ancho de banda que se puede conseguir.
  2. El oyente necesita estar conectado a la red en forma constante para poder seguir escuchando la radio. Si pierde la conexión aunque sea por unos segundos, pierde la sintonía.
  3. La radio en vivo de Japón transmite mientras los oyentes de Argentina están durmiendo y viceversa. Se depende del horario en que cada radio decide para cada programa.

La otra forma de escuchar radio por Internet es absolutamente revolucionaria. Muchas radios del (primer) mundo la están adoptando y va a cambiar totalmente la noción que tenemos de la radio en el siglo XXI. Es el Podcasting.

El podcasting tiene muchas ventajas sobre la radio. Básicamente sería radio bajo demanda, es decir que los oyentes se bajan de Internet el programa de radio que quieren escuchar y lo escuchan cuando quieren, como quieren, las veces que quieren.

  • Un programa de radio que esté disponible en forma de podcasting, llega a todo el mundo, como la radio en vivo por Internet, pero no se necesita un ancho de banda enorme para que millones accedan, porque no se requiere que todos accedan simultáneamente. El millón de oyentes se puede bajar el audio de una hora de un podcast en forma distribuida a lo largo de todo un día, no necesariamente acceden todos a la vez.
  • Un podcast de una hora se baja en 5 minutos. Luego no hay necesidad de estar conectado a Internet para oírlo. Por ejemplo, te bajas 10 podcasts en tu casa antes de salir y tienes para escuchar todo el día mientras vas de acá para allá.
  • La calidad del audio es mucho mejor a la de la mayoría de las radios en vivo que transmiten por Internet. Incluso mejor que la FM de tu ciudad en casi todos los casos.
  • Lo podemos oír cuando queramos, las veces que queramos, pausarlo, continuarlo luego, saltear partes, retroceder.
  • Podemos escuchar todos los programas que queramos, aunque se transmitan todos a la misma hora por diferentes radios.
  • Los podcasts quedan disponibles tanto tiempo como quien los publica quiera. Podemos escuchar podcasts de años anteriores. La radio deja de ser sólo palabras que se lleva el viento.
  • Al ser un audio grabado, el podcast puede tener postproducción, algo que la radio convencional ya no tiene porque todo el tiempo se transmite en vivo, excepto cuando pasan música.

Sacando la transmisión de eventos en vivo como un partido de fútbol, todo programa de radio es mejor en formato de podcast.

Pero el podcast es todavía más sorprendente. Para hacer una radio tradicional, hay que transmitir por lo menos medio día. No existe una radio que transmita dos horas por día o sólo los fines de semana, pero sí puede existir un podcast que genere una hora de audio al mes. Y ahí entramos en que cualquiera puede hacer un podcast, con un MP3 chino y una página web.

Para hacer una radio, además de tener que generar como mínimo 80 horas semanales de contenidos (sea música o alguien hablando) hay que

  1. Tener una licencia sobre una frecuencia del espectro radioeléctrico, para lo que los gobiernos piden una serie de requisitos según la ley de cada país (son requisitos legales, fiscales, personales, etc.)
  2. Tener una antena y equipos de transmisión.
  3. Tener gente técnica que opere esos equipos

Nada de eso es necesario para hacer podcasting. Podemos producir una hora de radio al mes o más de 24 horas de radio al día (no se está limitado a 24 horas por día porque no se transmite por un único canal). No tenemos que pedir permiso a nadie para subir los audios a Internet. Cualquiera incluso sin una computadora puede grabar un audio en un reproductor de música portátil muy barato. La barrera de ingreso a publicar un podcast es muy baja lo que lo hace accesible a más gente.

Desde el punto de vista del oyente, el podcasting agrega mucho a la experiencia de la radio. Probablemente se sigan escuchando los partidos de fútbol en la radio tradicional o hasta por la radio en vivo por Internet si se está lejos, pero para aquellos que cuenten con una computadora (sea de escritorio, portátil o un teléfono capaz de reproducir podcasts), la radio ahora otra cosa.

Las radios grandes, medianas y chicas de todo el mundo están adoptando el podcasting como una forma más rica de llegar a sus oyentes.

Esas radios ofrecen noticieros, reportajes, investigación periodística, música, todo lo que se pueda encontrar en la radio y algo que nunca me hubiera imaginado que se transmitía por radio, documentales.

En todos los casos son podcasts muy bien producidos ya que tienen el respaldo de las grandes radios de cada país, pero hay también podcasts de radios chicas o podcasts que no son de una radio. Es cuestión de ir escuchando y seleccionando lo que nos guste más.

Por lo general si encontramos el sitio web de un programa de radio, no interesa saber en qué radio es emitido. Por ejemplo el caso de Radiolab http://www.radiolab.org/series/podcasts/, que es un podcast y un programa de radio muy recomendable (en inglés). Hasta hay podcasts de diarios (sí , el New York Times tiene varios podcasts http://www.nytimes.com/pages/podcasts/index.html) y hay podcasts de video (aunque no me resultan tan atractivos).

¿Cómo escuchar podcasts? Con una computadora, instalando cualquier “podcatcher”. En Ubuntu Rhythmbox es uno de ellos, pero se supone que cualquier reproductor de música debería tener esa capacidad. En Mac está el iTunes. En el teléfono con Android, podés usar Google Listen. El iPhone también permite escuchar podcasts. El Google Reader permite escuchar podcasts sin más.

Algunas radios tienen aplicaciones específicas para escuchar sus programas. Por ejemplo está por ahí la aplicación de RTVE para Android. Me parece mejor suscribirse a los podcasts mediante un podcatcher para que estén todos en el mismo lugar y poder acceder a todos en forma uniforme. No me parece conveniente tener una aplicación diferente por cada radio que escucho.

Mientras la TV y la industria del DVD está viendo cómo armar un negocio alrededor del video bajo demanda y el videoclub en pantalla la radio bajo demanda ya es una realidad y basta con una conexión a Internet y PC o un teléfono inteligente para disfrutarla gratis.

¿Algún podcast para recomendar?

Qué se Pierde al Comprimir a MP3

Los formatos de audio como MP3, Vorbis, WMA y AAC descartan información de la fuente original para lograr mayor compresión, pero ¿qué es exactamente lo que se pierde?

Veamos un ejemplo de cómo oír lo que ya no está más en el archivo comprimido. Vamos a necesitar:

  1. Un archivo de audio con calidad de CD o mejor al que llamaremos fuente. Puede ser un WAV extraído de un CD o un audio en algún formato de compresión sin pérdida como FLAC obtenido de un CD. Si no tenemos, podemos bajar uno de acá: http://www.rozhlas.cz/d-dur/download_eng
  2. Herramienta de compresión con pérdida. Puede ser MP3, Ogg Vorbis, AAC o WMA. Elijamos la que más nos guste.
  3. Audacity. Es el editor de audio que nos va a permitir reconstruir el sonido descartado por la compresión.

Lo primero que tenemos que hacer es comprimir la fuente con la herramienta de  compresión. Así tendremos por ejemplo un archivo flac y un archivo ogg.

Paso 1: en Audacity vamos al menú Archivo->Abrir y seleccionamos el archivo flac fuente.

Paso 1: Abrir un archivo flac con Audacity

Paso 1: Abrir un archivo flac con Audacity

Paso 2: con la opción del menú Archivo->Importar->Audio, importamos el archivo ogg.

Paso 2: Importar un ogg con Audacity

Paso 2: Importar un ogg con Audacity

Eso nos deja con 2 archivos de sonido en el proyecto. Lo que tenemos que hacer es invertir la onda del archivo ogg. Seleccionamos toda la onda del archivo ogg con el mouse y vamos a la opción Efecto->Inversión.

Paso 3: Invertir la onda con Audacity

Paso 3: Invertir la onda con Audacity

Hecho esto, procedemos a seleccionar ambas ondas, la del flac y la del ogg que invertimos y seleccionamos la opción Pistas->Mezclar y generar.

Paso 4: Combinar ambas ondas con Audacity

Paso 4: Combinar ambas ondas con Audacity

El resultado es la resta de ambas ondas, es decir toda información que estaba en el original con calidad de CD y que no está en el archivo comprimido con pérdida.

Resultado Final

Resultado Final

Lo primero que se nota es que el resultado tiene menos volumen. Eso es por la predominancia de las altas frecuencias, que aportan poca amplitud a la onda.

Se puede jugar con diferentes niveles de compresión, tipo de música y herramientas de compresión para ver cómo varían los resultados.

SoundConverter y la Computación Multi-core

SoundConverter es un programa de GNOME que permite traspasar música de cualquier formato (Ogg Vorbis, AAC, MP3, FLAC, WAV, AVI, MPEG, MOV, M4A, AC3, DTS, ALAC, MPC, Shorten, APE, SID, etc.) a otros formatos (WAV, FLAC, MP3, AAC, and Ogg Vorbis).

Lo bueno es que está pensado para ser sencillo y a la vez potente. Por ejemplo en mi equipo que tiene 4 núcleos, comprime de a 4 archivos a la vez. Es una de las primeras aplicaciones que observo que logran aprovechar al máximo el AMD Phenom X4 sin requerir intervención del usuario o una estrategia de uso compleja para aumentar el trabajo que se realiza en paralelo.

Es difícil hacer aplicaciones que usen correcta y eficientemente varios núcleos. En algunas aplicaciones es tan difícil que nadie se toma el trabajo. En este caso particular es muy sencillo y por suerte se tomaron el trabajo de hacerlo. En mi experiencia, se puede ahorrar hasta un 70% del tiempo de codificación usando cuatro núcleos en lugar de uno.

Por supuesto que está en los repositorios de Ubuntu.

Tu MP3 Chino Reproduce Ogg Vorbis

La noticia es que muchos reproductores de MP3 que dicen reproducir MP3 y WMA, casi con seguridad también reproducen Ogg Vorbis.

Daihatsu D-Z40, reproduce MP3, WMA, WAV y también Ogg Vorbis

Daihatsu D-Z40, reproduce MP3, WMA, WAV y también Ogg Vorbis

Este modelo Daihatsu D-Z40 de $199 (pesos)  lo hace, aunque en el manual jamás lo menciona y parece ser así para casi todos los reproductores basados en ciertos chips chinos y que se venden bajo diferentes marcas.

Si tu reproductor de MP3 es chino y dice que pasa MP3, WMA y WAV, además tiene FM y graba voz, cargale un par de Vorbis y empezá a disfrutar de un formato que da mejores resultados que MP3 en bitrates bajos. Por ejemplo un archivo Vorbis codificado en calidad cero (q0) que ronda los 64 kbit/s tiene mucha mejor calidad que un MP3 con similar tasa de bits.

Alternativas a los CD de Audio

El compact disc es un soporte obsoleto para almacenar música. Tiene innumerables desventajas.

  1. Poca capacidad. A 700 MB por unidad representan el 15,66% de un DVD-R.
  2. Alto costo por unidad de almacenamiento. Un CD-R cuesta $1 y un DVD-R $1,50. Si consideramos sus capacidades, tenemos que un CD-R cuesta $1,75 por gigabyte, mientras que un DVD-R $0,34.
  3. Mayor espacio físico. Al tener poca capacidad debemos usar más discos y cada disco insume un espacio físico para guardarlo con su cajita. Un soporte con más capacidad reducirá nuestras necesidades de espacio.
  4. Incomodidad para pasar la música a otros formatos. Para pasar un CD a MP3 o a cualquier otro formato digital requiere extraer la música digitalmente. Cualquiera que lo haya hecho sabe que es un trabajo tedioso y lento.
  5. No almacenan información adicional. Los nombres de los artistas, las canciones, año de lanzamiento, la tapa del disco, etc. no se pueden almacenar en el CD de audio. Se deben proporcionar cada vez que se extrae el sonido.

La PC es una herramienta revolucionaria porque nos da muchas formas de almacenar la música de manera más conveniente, barata y sin hacernos perder tiempo.

El soporte ideal por precio y capacidad es el DVD-R o DVD+R. A $1,50 cada disco de 4,3 GB es imbatible. En un DVD-R podemos meter como mínimo 6 CD, así que a $1 el CD-R nos ahorramos $4,50. Vamos a ver de qué manera ahorraremos aún más.

El formato de los datos del CD de audio son dos canales muestreados a 44.100 Hz con 16 bits por muestra. Ese formato se llama PCM (Pulse Code Modulation) y que al extraerlo a la PC se suele almacenar como archivo WAV.

El formato WAV permite almacenar en el mismo archivo la información del artista o los nombres de las canciones. Además la música no está comprimida. Estas dos cuestiones hacen que sea descartado a la hora de elegir un formato de almacenamiento para nuestra colección de música. También descartamos todos los formatos de compresión como MP3 ya que tienen pérdida de calidad y no es posible reconstruir la fuente original a partir del archivo comprimido.

Los formatos de compresión de audio sin pérdida son varios. FLAC es el que da el mejor balance entre nivel de compresión y prestaciones. Los archivos de música en este formato se pueden reproducir directamente con cualquier programa reproductor de audio en cualquier sistema operativo y también existen equipos de audio portátiles y hogareños que lo reproducen. Además es posible almacenar en el archivo FLAC las etiquetas que queramos (artista, nombre de la canción, año del disco, número de pista, entre otras muchas más) y se puede pasar el archivo FLAC a MP3 o a Vorbis directamente traspasando las etiquetas.

Gracias a que FLAC comprime la música (sin perder calidad) podemos almacenar en un sólo DVD-R un promedio de 12 CDs.

Toda mi colección de música supera los 80 discos compactos, pero entra en 8 DVD-R. Cuando quiero escuchar alguno de esos discos en el reproductor de audio portátil lo paso a MP3 o Vorbis en la calidad que quiero sin tener que molestarme en ripear y taguear; simplemente arrastro los archivos FLAC que quiero a un programa y obtengo archivos MP3 o Vorbis equivalentes y aptos para mi reproductor.

Mientras la industria discográfica pasa el tiempo imaginando cómo sostener su negocio en la era digital, los usuarios debemos adaptar los soportes obsoletos en los que viene la música a las necesidades modernas.

Lleva Toda tu Música de Vacaciones

Hoy en día casi todos tenemos un DAP o reproductor de audio digital (mal llamados emepetrés); quien no tenga uno, tal vez tenga un teléfono con capacidad de reproducir música. Cuando nos vamos de vacaciones enfrentamos 2 problemas, dónde cargar el aparatito y qué música vamos a llevar con nosotros.

El primer problema es más grave con los reproductores que se cargan conectándolos al puerto USB de una computadora. Si no tenemos una disponible en nuestro lugar de descanso, el reproductor se convertirá en una molestia. Esa es una de las principales razones para comprar reproductores a pila o que se carguen en cualquier enchufe.

El segundo problema es un lindo dilema: en general tenemos más música en formato digital de la que entra en la memoria de nuestro reproductor. Si bien hay algunos con 16 GB de capacidad, tenemos la tendencia a acumular mucha música y si las vacaciones son largas no sabemos qué podremos querer escuchar.

En mi caso, mi presupuesto no me permitió comprarme un reprouctor de más de 512 MB. Con ese espacio disponible tengo que seleccionar bien la calidad para reducir todo lo que pueda el tamaño de los archivos.

El problema es que el formato MP3, aún usando el mejor codificador, degrada un poco la calidad si se baja de 115 KB/s. Algunos se animan a llegar a 64 Kb/s, pero hay que tener en cuenta que para bajar de 115 Kb/s el sonido original es modificado en su frecuencia de muestreo (de los 44.100 Hz originales del CD o WAV a 32.000 Hz). En la página de hydrogenaudio se pueden leer al detalle las cuestiones de calidad y tratamiento del sonido según cada nivel de compresión usando el codificador de MP3 LAME.

Para bajar aún más hay que recurrir a otros formatos de música comprimida. La razón es que el formato MP3 fue creado cuando la capacidad de procesamiento de las computadoras era mucho menor a la actual y se buscó que la descompresión fuera sencilla para permitir que una PC de esa época pudiera reconstruir la música en menos tiempo del que se tarda en reproducirla.

Los formatos que se desarrollaron posteriormente como Vorbis, AAC, MP3Pro, etc. logran mantener la calidad con mayor compresión a un costo de mayor potencia de cálculo al descomprimir.

En reproductores portátiles, usar esos formatos impacta en la duración de la batería, pero a la vez que se generan archivos más pequeños (64 kbit/s por ejemplo) hay menos datos que descomprimir por minuto y menos trabajo que realizar. En general, a menor tasa de bits menor uso de energía para cualquier formato.

Hoy en día no hay motivo para usar el formato MP3 si nuestro reproductor soporta Vorbis, AAC o algún otro formato y queremos llevarnos toda la música con nosotros.

En mi caso, mi iRiver T10 reproduce Vorbis que en los últimos años ha mejorado mucho la calidad con tasas de bit bajas como 64 kbit/s, 48 kbit/s y hasta 32 kbit/s.

Vorbis a 64 kbit/s es muy aceptable sobre todo con reproductores portátiles y en lugares ruidosos. Pero para poder llevar toda la música de vacaciones se puede llegar a 32 kbit/s. La opción de Vorbis es “q-2” lo que sería quality -2. Originalmente Vorbis estaba pensado para soportar calidad de 1 a 10, pero sus buenos resultados en tasas de bits bajas hicieron que creciera el interés por achicar más el tamaño manteniendo la calidad todo lo posible. Hoy en día la versión de codificador Vorbis aoTuV 5.7 es la que da mejor calidad.

Con calidad -2 se notan las diferencias con el original, sobre todo en el timbre de voz humana y en el efecto estéreo, pero la ventaja es poder meter 34 horas de música en 500 megabytes.

Para instalar el codificador Vorbis mejorado hay un repositorio para Ubuntu. Ahí están los paquetes a instalar para tener Vorbis aoTuV 5.7 integrado en todas las aplicaciones automáticamente.