Podcasts que no son de Radios

No hace falta ser una radio para hacer un Podcast. La audiencia de un diario o de un blog puede acceder también a ese medio a través de un podcast.

Los diarios The Guardian, The Wall Street Journal y The New York Times, tienen varios canales de podcasting. También revistas como Le Monde diplomatique y The Economist y el sitio web HowStuffWorks ofrecen gratuitamente podcasts.

Estos podcasts están en pie de igualdad con respecto a cualquier programa de radio que se transmita en forma de podcast. Que no pertenezcan a una radio no tiene la menor importancia.

Radio y Podcasting

La radio, al igual que los otros medios de comunicación tradicionales (diarios, TV) está reinventándose asimilando la era de Internet. La radio en Internet tiene dos sabores:

  • Radio en vivo
  • Podcasting

La radio en vivo transmitida por Internet no tiene mucho de revolucionario. Hace que una radio sea accesible en cualquier parte del mundo y ya no solo en los pocos kilómetros cuadrados alrededor de su antena. Pero hay algunos detalles que le restan atractivo.

  1. Cuanta más gente escuche una radio, más ancho de banda necesita. Eso hace que las radios limiten la cantidad de oyentes en Internet, que bajen la calidad de audio para que consuma menos ancho de banda por oyente o ambas. Por lo general la calidad del audio es baja, justamente por ese motivo. Hay que balancear tres factores: calidad de audio, cantidad de oyentes simultáneos y costo de ancho de banda. Por lo general se opta por bajar la calidad para tener más oyentes simultáneos con el ancho de banda que se puede conseguir.
  2. El oyente necesita estar conectado a la red en forma constante para poder seguir escuchando la radio. Si pierde la conexión aunque sea por unos segundos, pierde la sintonía.
  3. La radio en vivo de Japón transmite mientras los oyentes de Argentina están durmiendo y viceversa. Se depende del horario en que cada radio decide para cada programa.

La otra forma de escuchar radio por Internet es absolutamente revolucionaria. Muchas radios del (primer) mundo la están adoptando y va a cambiar totalmente la noción que tenemos de la radio en el siglo XXI. Es el Podcasting.

El podcasting tiene muchas ventajas sobre la radio. Básicamente sería radio bajo demanda, es decir que los oyentes se bajan de Internet el programa de radio que quieren escuchar y lo escuchan cuando quieren, como quieren, las veces que quieren.

  • Un programa de radio que esté disponible en forma de podcasting, llega a todo el mundo, como la radio en vivo por Internet, pero no se necesita un ancho de banda enorme para que millones accedan, porque no se requiere que todos accedan simultáneamente. El millón de oyentes se puede bajar el audio de una hora de un podcast en forma distribuida a lo largo de todo un día, no necesariamente acceden todos a la vez.
  • Un podcast de una hora se baja en 5 minutos. Luego no hay necesidad de estar conectado a Internet para oírlo. Por ejemplo, te bajas 10 podcasts en tu casa antes de salir y tienes para escuchar todo el día mientras vas de acá para allá.
  • La calidad del audio es mucho mejor a la de la mayoría de las radios en vivo que transmiten por Internet. Incluso mejor que la FM de tu ciudad en casi todos los casos.
  • Lo podemos oír cuando queramos, las veces que queramos, pausarlo, continuarlo luego, saltear partes, retroceder.
  • Podemos escuchar todos los programas que queramos, aunque se transmitan todos a la misma hora por diferentes radios.
  • Los podcasts quedan disponibles tanto tiempo como quien los publica quiera. Podemos escuchar podcasts de años anteriores. La radio deja de ser sólo palabras que se lleva el viento.
  • Al ser un audio grabado, el podcast puede tener postproducción, algo que la radio convencional ya no tiene porque todo el tiempo se transmite en vivo, excepto cuando pasan música.

Sacando la transmisión de eventos en vivo como un partido de fútbol, todo programa de radio es mejor en formato de podcast.

Pero el podcast es todavía más sorprendente. Para hacer una radio tradicional, hay que transmitir por lo menos medio día. No existe una radio que transmita dos horas por día o sólo los fines de semana, pero sí puede existir un podcast que genere una hora de audio al mes. Y ahí entramos en que cualquiera puede hacer un podcast, con un MP3 chino y una página web.

Para hacer una radio, además de tener que generar como mínimo 80 horas semanales de contenidos (sea música o alguien hablando) hay que

  1. Tener una licencia sobre una frecuencia del espectro radioeléctrico, para lo que los gobiernos piden una serie de requisitos según la ley de cada país (son requisitos legales, fiscales, personales, etc.)
  2. Tener una antena y equipos de transmisión.
  3. Tener gente técnica que opere esos equipos

Nada de eso es necesario para hacer podcasting. Podemos producir una hora de radio al mes o más de 24 horas de radio al día (no se está limitado a 24 horas por día porque no se transmite por un único canal). No tenemos que pedir permiso a nadie para subir los audios a Internet. Cualquiera incluso sin una computadora puede grabar un audio en un reproductor de música portátil muy barato. La barrera de ingreso a publicar un podcast es muy baja lo que lo hace accesible a más gente.

Desde el punto de vista del oyente, el podcasting agrega mucho a la experiencia de la radio. Probablemente se sigan escuchando los partidos de fútbol en la radio tradicional o hasta por la radio en vivo por Internet si se está lejos, pero para aquellos que cuenten con una computadora (sea de escritorio, portátil o un teléfono capaz de reproducir podcasts), la radio ahora otra cosa.

Las radios grandes, medianas y chicas de todo el mundo están adoptando el podcasting como una forma más rica de llegar a sus oyentes.

Esas radios ofrecen noticieros, reportajes, investigación periodística, música, todo lo que se pueda encontrar en la radio y algo que nunca me hubiera imaginado que se transmitía por radio, documentales.

En todos los casos son podcasts muy bien producidos ya que tienen el respaldo de las grandes radios de cada país, pero hay también podcasts de radios chicas o podcasts que no son de una radio. Es cuestión de ir escuchando y seleccionando lo que nos guste más.

Por lo general si encontramos el sitio web de un programa de radio, no interesa saber en qué radio es emitido. Por ejemplo el caso de Radiolab http://www.radiolab.org/series/podcasts/, que es un podcast y un programa de radio muy recomendable (en inglés). Hasta hay podcasts de diarios (sí , el New York Times tiene varios podcasts http://www.nytimes.com/pages/podcasts/index.html) y hay podcasts de video (aunque no me resultan tan atractivos).

¿Cómo escuchar podcasts? Con una computadora, instalando cualquier “podcatcher”. En Ubuntu Rhythmbox es uno de ellos, pero se supone que cualquier reproductor de música debería tener esa capacidad. En Mac está el iTunes. En el teléfono con Android, podés usar Google Listen. El iPhone también permite escuchar podcasts. El Google Reader permite escuchar podcasts sin más.

Algunas radios tienen aplicaciones específicas para escuchar sus programas. Por ejemplo está por ahí la aplicación de RTVE para Android. Me parece mejor suscribirse a los podcasts mediante un podcatcher para que estén todos en el mismo lugar y poder acceder a todos en forma uniforme. No me parece conveniente tener una aplicación diferente por cada radio que escucho.

Mientras la TV y la industria del DVD está viendo cómo armar un negocio alrededor del video bajo demanda y el videoclub en pantalla la radio bajo demanda ya es una realidad y basta con una conexión a Internet y PC o un teléfono inteligente para disfrutarla gratis.

¿Algún podcast para recomendar?