A partir de diciembre de 2008 Arba calcula con una fórmula súper secreta (hasta ahora) el anticipo del impuesto a los ingresos brutos de la provincia de Buenos Aires. Algunos están descontentos con el nuevo sistema porque a veces Arba determina un anticipo mayor al que correspondería según el método de cálculo anterior. A grosso modo, el impuesto es el 3,5% de la facturación. El problema es que Arba no tiene a su disposición lo que cada uno facturó, entonces, haciendo alarde de “disponer de gran cantidad de información”, sale a determinar en forma automática el monto del anticipo.
Les voy a dar una pista para que vean por qué Arba les cobra más o menos de lo que debería.
Supongamos un arquitecto que tiene sus clientes (como monotributista) y además es profesor en una universidad (en relación de dependencia).
Sus clientes le depositan sus honorarios profesionales en una caja de ahorro y la universidad hace lo propio con su sueldo en otra caja de ahorro.
Obviamente que debería pagar II.BB. por el 3,5% de sus ingresos como monotributista, pero Arba se cree más inteligente y determinó que su sueldo en relación de dependencia también es un ingreso bruto y se lo computó como parte del monto imponible.
Es así que si esta persona tiene ingresos como monotributista por $100 y un sueldo de $100, Arba le cobra el anticipo calculado como el 3,5% de $200 en lugar de el de $100.
Esto deja ver cómo es la estrategia de Arba para combatir la evasión y lo poco que se esfuerzan en ser justos o precisos. Aplican una fórmula muy general y esperan al reclamo. Piden a los bancos los movimientos de las cuentas de todos los contribuyentes, no sólo de aquellos a los que se le encuentra deuda y computan todos los ingresos estables (o quien sabe si verifican que sean estables).
¿Es legal que un banco le dé al fisco la información de movimientos de un cliente?
Lo que menos me gusta es el criterio que tiene Arba. Parte del supuesto de que todos ganan 100 y declaran 80 entonces salen a buscar los 20 que faltan. Para ello se vale de información que le pasan los bancos y todo ingreso que ven lo computan como base imponible. Arba sabe que hay ingresos que se le escapan, por eso todo ingreso que puede detectar lo trata como gravado por el impuesto. Dirá Montoya: “Si me equivoco, no me importa, total, ya me pagaron”.